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jueves, 13 de julio de 2017

El feminicidio en Honduras está en temporada alta

Por Gustav98

De enero a marzo de 2017 fueron asesinadas 99 mujeres, 73 de las cuales tenían entre 15 y 39 años. Ante tales hechos, unas 50 mujeres protestaron ante la sede del gobierno hondureño en Tegucigalpa y a través de un manifiesto, exigieron a las autoridades atención inmediata a los casos de feminicidios. Sin embargo, el 96% de los casos de abusos contra mujeres no se resuelven. A pesar de la disminución en un 22% de los asesinatos en el primer semestrede 2017, aun no es suficiente, pues en una semana en Honduras, pueden ocurrir 11 asesinatos de mujeres, y lo peor, sin responsables. Sin embargo, lo más importante y difícil de lograr es modificar la cultura de los hondureños, para que perciban a las mujeres con la dignidad que merecen, y no como seres débiles e inferiores. El camino es largo, pero no imposible.

Las mujeres han tenido que vencer disímiles prejuicios para demostrar su valía e importancia para la sociedad; y aunque mucho se ha logrado en materia de igualdad de género, todavía queda mucho por hacer. Una de las consecuencias más nefastas del machismo es el feminicidio, del que numerosas mujeres en Honduras han sido víctimas. 

Según datos ofrecidos a BBC Mundo por el Observatorio de Violencia, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, de enero a marzo de 2017 fueron asesinadas 99 mujeres, 73 de las cuales tenían entre 15 y 39 años. Uno de los casos que más rechazo generó fue el asesinato, a pedradas, de la joven de 15 años Rebeca Torres.

Ante tales hechos, unas 50 mujeres protestaron ante la sede del gobierno hondureño en Tegucigalpa y a través de un manifiesto, exigieron a las autoridades atención inmediata a los casos de feminicidios.

Otro peligro se cierne sobre las mujeres hondureñas; ya no solo es la violencia, ahora tienen que lidiar también con la impunidad, pues el 96% de los casos de abusos contra mujeres no se resuelven. Por ejemplo, en el año 2016 fueron asesinadas 463 mujeres, mas sólo 15 casos fueron investigados.

Sin embargo, las autoridades hondureñas alegan que la cifra de homicidios en general ha disminuido un 22% en el primer semestre de 2017.

Aunque Honduras es un país con un alto índice de violencia, las organizaciones feministas afirman que los asesinatos contra mujeres van más allá de la violencia común que vive Honduras. Los ejemplos sobran: Martha Gómez", mujer de 42 años, violada y torturada con fuego; Irma Quintero y Dunio Xiomara", de 21 y 34 años, respectivamente, asesinadas y desmembradas en Choloma; Yareni Hernández, de 22 años, asesinada por su pareja en la localidad de Tela.

A pesar de la disminución reportada por las autoridades, todavía no es suficiente, pues en una semana en Honduras, pueden ocurrir 11 asesinatos de mujeres, y lo peor, sin responsables. Una de las limitantes que tienen las mujeres hondureñas es el no reconocimiento por las autoridades judiciales de la figura jurídica del feminicidio. Además, en ocasiones los principales culpables son miembros de pandillas con las que la policía prefiere no meterse.

Gran parte de las mujeres hondureñas vive con miedo permanente, y es criterio de muchas, que más que vivir, lo que hacen es sobrevivir. Lo cierto es que el panorama para las mujeres hondureñas se torna gris. A pesar del esfuerzo de las organizaciones feministas, todavía los índices de violencia son muy elevados. Es necesario que jurídicamente se castigue cualquier abuso cometido contra una mujer y que la policía cuente con los recursos necesarios para enfrentar a los perpetradores de tales hechos.

Sin embargo, lo más importante y difícil de lograr es modificar la cultura de los hondureños, para que perciban a las mujeres con la dignidad que merecen, y no como seres débiles e inferiores. El camino es largo, pero no imposible. Las organizaciones de mujeres deben seguir ejerciendo presión, pero al mismo tiempo, ideando y poniendo en práctica campañas de concientización, para que disminuyan las víctimas y para que los asesinatos no sigan quedando impunes.

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