Trump se va al golf
El actual mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, fue muy crítico con su antecesor Barack Obama cuando este decidía irse de vacaciones, así fuera cuatro días. Ya sabemos que todo lo que hizo Obama a Trump le desagradaba. Sin embargo el presidente Trump se pasará 17 días de “vacaciones de trabajo” en su club de golf privado en Bedminster, Nueva Jersey. Trump dice que no tendrá tiempo de jugar al golf, que recibirá muchas llamadas y tendrá reuniones. Sin embargo una estadía de tres semanas en una propiedad suya, ha llamado mucho la atención y lo vuelve a ubicar bajo los focos de atención.
El presidente norteamericano Donald Trump volvió a contradecirse, lo que ya es una práctica común de su personalidad. Trump, crítico incansable de cuanto hizo durante sus mandatos, su antecesor Barack Obama, incluso hasta de los días de vacaciones que se tomó, hoy vuelve a actuar con doble rasero, o al menos así se lo han tomado la mayoría de los estadounidenses. Sucede que el mandatario se ha ido de “vacaciones de trabajo” según él y la Casa Blanca, pero 3 semanas, mucho más que las primeras vacaciones de trabajo que se tomó su antecesor por 2009. Aquellas fueron de ocho días, hasta quintándole los fines de semana, Trump todavía le supera para esta ocasión. De hecho, durante su campaña le tiró varios dardos a Obama, refiriéndose a los días de descanso que este se tomara. «Voy a estar trabajando para ustedes, no voy a tener tiempo de jugar golf», se jactó Trump. Pero unos meses después de su llegada a la Casa Blanca es a donde primero se dirige, a su club de golf privado en Bedminster, Nueva Jersey. Un típico, haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. Una práctica muy común de los politiqueros.
El problema es que Trump, es un magnate que siempre se ha negado al ocio, incluso en su especie de “guía espiritual” para el sueño americano, el libro “Piensa como un multimillonario”, dijo que para qué se cogía vacaciones, que si era necesario tomarlas, era porque no estabas en el puesto de trabajo adecuado. ¿Se le puede aplicar eso ahora mismo al actual mandatario de la primera potencia mundial? Hace suficiente calor en Washington, y parece que la Casa Blanca está sufriendo reparaciones. La portavoz del gobierno así lo dijo, y Trump le tomó esas palabras para excusarse públicamente. «Trabajando en Bedminster, N.J., mientras se realiza una construcción planificada con mucha anticipación en la Casa Blanca. Estas no son vacaciones ¡reuniones y llamadas!». Pudiera ser, pero lo que más se le critica es el doble discurso, sobre todo, porque todos sus descansos son en sus propiedades privadas, ya sea en Palm Beach, Florida o Nueva Jersey. Solo ha pasado un fin de semana en la residencia estatal de Camp David, a diferencia de Obama. Claro, el primer mandatario negro (y único hasta este minuto) de los Estados Unidos, tampoco ha salido ileso del doble rasero discursivo, pues antes de su mandato, también había declarado que ningún presidente debería tomar vacaciones. ¿Será que después que chocan con la verdad, las cosas varían?
Pero la larga estadía de Trump en Bedminster acarrea más problemas, en especial para los lugareños del sitio, dentro de los cuales está la clausura del aeropuerto del lugar, accesos por carreteras cerrados y una seguridad máxima, que molesta la privacidad y vida cotidiana de los locales. «Hay tanto que hacer que no creo que tengamos unas vacaciones muy largas», dijo Trump antes de marcharse tres semanas a su campo de golf. Por el contrario, sus ciudadanos solo tienen derecho por ley a dos semanas de vacaciones, y no tienen que ser pagadas. Vacaciones que la mayoría no toma por miedo a perder sus empleos. Dos de cada tres trabajadores en el país de Trump, trabaja durante sus vacaciones, y según el propio presidente, él cabe en esa estadística.