La crisis de los huevos llega a Europa
Europa se ha visto afectada en esta temporada por el consumo de un alimento primordial en muchos de los países de ese continente, el huevo, elemento del desayuno por décadas. Francia y Reino Unido fundamentalmente tienen una gran crisis de fipronil, tras la llegada de huevos contaminados por ese poderoso insecticida desde Holanda, donde millones de gallinas probablemente sean sacrificadas. La crisis ya se ha extendido por el continente, pues pasó después a naciones como Alemania, Suiza y Suecia, donde se ha retirado y destruido millones de huevos procedentes de Holanda. En Reino Unido, por otro lado, se han llevado a cabo acciones para limitar la distribución del alimento y las autoridades de seguridad alimenticia han indicado que el número de huevos es escaso y el riesgo para la salud pública débil, pero igual se investiga con urgencia el mal.
Europa se ha visto afectada en esta temporada por el consumo de un alimento primordial en muchos de los países de ese continente, el huevo, elemento del desayuno por décadas. Francia y Reino Unido fundamentalmente tienen una gran crisis de fipronil, tras la llegada de huevos contaminados por ese poderoso insecticida desde Holanda, donde millones de gallinas probablemente sean sacrificadas. También Bélgica, por su parte, prometió un proceso claro luego de haberse demorado en dar la alerta sobre esa contaminación. La dimensión del escándalo vio la luz la semana pasada en Holanda, país exportador de huevos a toda Europa.
Allí se bloquearon alrededor de 200 granjas y se ordenaron retiradas masivas del alimento de los mercados, tras descubrir que los niveles del insecticida fipronil, molécula utilizada para erradicar el ácaro rojo en las gallinas, superaba constantemente de largo, los límites de la reglamentación europea, pues en grandes cantidades, es considerado como moderadamente tóxico para los humanos por la Organización Mundial de la Salud y está prohibido en animales destinados a consumo humano.
La crisis ya se ha extendido por el continente, pues pasó después a naciones como Alemania, Suiza y Suecia, donde se ha retirado y destruido millones de huevos procedentes de Holanda. En Reino Unido, por otro lado, se han llevado a cabo acciones para limitar la distribución del alimento y las autoridades de seguridad alimenticia han indicado que el número de huevos es escaso y el riesgo para la salud pública débil, pero igual se investiga con urgencia el mal. Además, el Ministerio de Agricultura francés explicó que 13 lotes de huevos contaminados provenientes de Holanda se llevaron a empresas de transformación alimentaria ubicadas en el oeste de la nación.
Por otro lado y para no extender el consumo de huevos, ya se sacrificaron alrededor de 300 mil gallinas contaminadas que alcanzaban la edad límite para la puesta, y estaban excluidas del circuito de transformación alimentaria, además varios millones de animales podrían padecer el mismo fin si los criadores piensan que no es rentable mantenerlas, pues no hay salida para los huevos. Esa situación generó otra crisis; varias organizaciones holandesas de defensa de los derechos de los animales se manifestarán este lunes contra el sacrificio de las gallinas. Además, los supermercados holandeses se han quedado sin estos productos, con los estantes de huevos sin mercancía después de las retiradas masivas de los últimos días, aunque ya están trabajando para superar el problema, según la Oficina Central de Comercio de Productos Alimenticios de la nación.
La economía holandesa calcula que las pérdidas podrían ser de millones de euros por la distribución de los huevos. Representantes de empresas afectadas en Holanda, Bélgica y otros lugares de Europa, anunciaron que reclamarán sus respectivas indemnizaciones cuando se hayan establecido las responsabilidades. Tanto en Holanda como en Bélgica se están llevando a cabo investigaciones penales sobre el uso de fipronil en animales destinados al consumo humano, las sospechas se han dirigido fundamentalmente a la empresa holandesa de desinfección de granjas ChickFriend, y el proveedor belga Poultry-Vision.
La cifra de contaminados asciende en Europa, ya en Bélgica se sospecha que podrían estar contaminadas más de 50 empresas representantes, aunque por ahora el nivel de fipronil detectado en los alimentos es muy débil, en relación con el máximo autorizado. No obstante, sigue siendo un problema su distribución y por ello Bélgica debió reconocer que tenían conocimiento desde hace algunos meses de la existencia de un problema de fipronil en el sector avícola, pero no ofreció información a los países vecinos por el sistema de alerta europeo hasta julio. Pero ello no le impidió retirar huevos de algunos supermercados en julio,